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miércoles, 21 de febrero de 2018

¿Conoces el slow fashion?


De entrada te puedo comentar que son prendas hechas para nunca pasar de moda, y que te sientas cómoda con ellas en cualquier lugar y evento.

A mí me encanta ver lo nuevo que hay cada temporada en tiendas, y algunas veces cada mes o semana, porque así se ha vuelto el consumo en nuestros días.

Al grado que la ropa se ha vuelto de usar, lavar y desechar como kleneex, lo cual a mí como madre me impacta fuertemente en el presupuesto mensual, ya que el consumo de prenda es interminable.

Por ello me pareció muy interesante esta reflexión:

¿Alguna vez te has puesto a pensar en el impacto que tiene tu ropa? Comprar y desechar ropa constantemente se ha vuelto parte de nuestra vida, y es muy común que consumamos prendas sin pensarlo dos veces.

La industria de la moda está asociada a la velocidad de las tendencias y las temporadas. Las prendas que están de moda en verano pasan de moda en invierno, es muy común.
Este ciclo también se ve en la manera en la que la ropa está hecha: después de unas pocas lavadas, la ropa se ve desgastada, se rompe y hay que comprar más para reemplazarla y esto tiene consecuencias...

La manera tradicional de fabricar y consumir ropa ha resultado en severos daños al medio ambiente, desperdicio de recursos naturales y un uso excesivo de agua; además de que cada que desechamos ese suéter de la “temporada pasada” con hombreras que al final no hicieron un comeback, ¡estamos creando millones de toneladas de basura!

Basta también recordar que muchas de las telas utilizan pinturas con contenidos químicos dañinos y no son reciclables, además de las tristes condiciones de trabajo que se crean para satisfacer la demanda del “fast fashion”. 

¿Estás en shock? Si quieres ser parte del cambio, entonces debes de leer más acerca del slow fashion, o moda atemporal.

“La palabra “slow” puede no sonar muy chic, incluso no es muy común que se asocie con el mundo de la moda. Sin embargo, la slow fashion no es una tendencia, es un movimiento que llega para cambiar la forma en la que pensamos en la moda y contribuimos a la sustentabilidad de la industria, del planeta y de nuestros bolsillos.”

Pierre Larose, promotor de esta tendencia, nos invita a detenernos a pensar en el impacto que tiene nuestro consumo y cómo podemos mejorarlo.

La moda del slow fashion es diseñar y crear ropa sin importar “la tendencia del momento”,  utilizar materiales de muy alta calidad que durarán años y no tendrás que tirar a la basura, además de que sus procesos de producción contaminan menos y dan un mejor trato a sus empleados.

Si compras ropa de una empresa que promueva el slow fashion, ten por seguro que tus prendas durarán muchos años intactas y las podrás usar en febrero, en mayo o cualquier mes del año. Sobre todo si tienes la buena suerte de vivir en una región con un clima estable, como México.

Otra característica importante del Slow Fashion es la manera en la que se produce la ropa. Se trabaja siempre con pequeños productores independientes, nunca con fábricas, pues buscan garantizar un salario justo y condiciones dignas de trabajo.

El fast fashion bien podría traducirse como moda desechable. Y aunque las opciones no son tantas, elegir slow fashion se está volviendo cada vez más accesible.