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martes, 25 de julio de 2017

Cougars


Si algo me frenó siempre a entablar una posible relación amorosa con un hombre, fue su edad, saber que era  más chico que yo, automáticamente lo descartaba de  mis intereses.

Cuando empecé a trabajar ya en medios de comunicación me di cuenta de que este limitante personal no lo era para algunas mujeres a mi alrededor, para ellas al contrario era un detalle sin importancia.

Podían entablar relaciones con integrantes del sexo opuesto a los que les llevaban desde seis meses hasta quince años, en relaciones que iban desde muy buenas hasta algunas muy conflictivas, por la diferencia de edades.

Más recientemente a este fenómeno se le ha denominado mujeres cougar,  que a muchas nos parece divertido. Es la mujer que prefiere de compañero emocional alguien más joven que ella.

Pero qué tan fácil es lograr una situación así, si lo que vemos en el día a día es que existen pocas posibilidades de una relación linda con alguien de similar edad, mucho más complicada debe ser cuando hay una diferencia considerable a favor del hombre.

Ese fue el  motivo por el que  consultamos al licenciado en psicología, Juan Carlos Izquierdo, sobre el tema, para saber que hay detrás de esta tendencia cada vez más frecuente entre las féminas.

La palabra cougar es un término inglés que significa puma, y se utiliza como adjetivo para denominar a las mujeres mayores de treinta años que desean mantener encuentros amorosos/eróticos con hombres unos diez años menores que ellas.

En México, para variar, no existen estadísticas sobre el tema (al menos confiables), por lo que el especialista nos da una explicación de ¿por qué?  Se da este fenómeno:

Aparentemente una mujer cougar puede parecer confiada en sí misma, determinada e independiente, pero al mismo tiempo refleja un profundo miedo a envejecer, a estar sola o bien a ser dominada.

Una de las principales características de éste tipo de mujeres es que son independientes emocional y económicamente, indica el especialista,  una mujer dependiente o sumisa, no puede considerarse cougar, ya que no impone su voluntad y sus intereses.

En la actualidad, con la liberación de algunos valores, la equidad de género y la sexualidad entendida como algo más que la forma de reproducción, permite que las mujeres que tienen una independencia en todos los sentidos,  estén más dispuestas a ser ellas las que escojan a su pareja.

Por un sentido natural, buscarán un hombre que les “inyecte” energía, que les pueda hacer sentir y hasta revivir ciertas experiencias que,  piensan, no podrían encontrar en personas del sexo opuesto ubicadas en su rango de edad.

Es más interesante y emocionante buscar personas 10 o 15 años más jóvenes que ellas para poder brindar “sus experiencias” poder manejar las situaciones a su voluntad basadas en su “conocimiento de vida” y sobre todo poder manipular a la persona de acuerdo con sus intereses.

Al convivir con una persona más joven, tratan de ocultar su miedo a envejecer, el saberse todavía “deseada” por hombres de menor edad, esconde y compensa la realidad de saberse mayor o en decadencia, puntualiza el especialista.

Y esto va más allá del aspecto sexual, al compartir su vida con jóvenes llenos de vigor y entusiasmo,  en actividades propias de la juventud.

Por otro lado ¿por qué un joven de 25 años preferiría a una mujer de 50? Si las mujeres de su edad comparten intereses, metas, sueños y hasta experiencias similares… ¿por qué buscar a una persona que le doble la edad? Cuestiona el especialista…

Siempre es interesante y emocionante para los hombres “lograr una conquista” de una mujer mayor que él, pero en realidad ¿es una conquista?

Para que una mujer sea atractiva para un joven debe de ser guapa y con buen físico, sin éstas características el único atractivo posible para un él, es el económico, “sacarle provecho” a la relación independientemente del aspecto sexual.

Es difícil que una mujer mayor a los 30 o 35 años, que no ha tenido el cuidado de mantener su salud, su cuerpo y su vida en coordinación con sus intereses pueda llegar a considerarse cougar.

Y aunque no sean relaciones duraderas, estables y con futuro, es una forma de ser feliz, finaliza el especialista.