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miércoles, 25 de marzo de 2015

Los peligros del “Bronceado Perfecto”

Lucir bronceada nos hace sentir más atractivos y sanos. Sin embargo, la exposición para lograr este estado equivale a exponer nuestra piel al envejecimiento prematuro, con la aparición de manchas y arrugas y la posibilidad de padecer cáncer de piel.

Por ello el Dermatólogo José Ángel Martínez nos comenta que debemos seguir las recomendaciones básicas para la protección de la piel frente a la exposición de los rayos solares.

La aplicación del fotoprotector es básica, así como elegir una marca que garantice los mejores resultados como es la Heliocare,  sobre todo en época de vacaciones.

El especialista y la marca nos dan algunas recomendaciones para lograr un bronceado seguro para la epidermis.
La protección debe realizarse en todos los ámbitos: playa, montaña, piscinas, terrazas, en actividades laborales  o deportivas.

No sirve sentarse bajo una sombrilla, ya que la arena refleja de forma abundante los rayos solares, que de modo indirecto nos alcanzan y nos dañan la piel.

Caminar o estar dentro del agua tampoco nos protege.

No se debe  exponer al sol si el día está nublado. Aunque el cielo esté cubierto (el 70-80% de los rayos UV siguen llegando a la piel).

Hay que recordar que son muy perjudiciales las quemaduras solares, sobre todo en niños y personas adultas.

Extremar precaución en las zonas del cuerpo más sensibles: cara, labios, cuello, cabeza, escote, senos, orejas y dorso de los pies.

No se deben tomar baños de sol durante más de 15 minutos seguidos. Bajo ningún motivo se debe dormir bajo el sol. Lo mejor es estar en movimiento realizando otras actividades, beber pequeñas cantidades de agua, así como aplicarse agua sobre el cuerpo o bañarse para refrescar la piel.

Se debe evitar el uso de productos que contengan alcohol (perfumes, colonias, desodorante) antes de la exposición solar, porque pueden causar manchas oscuras en la piel.
Durante el embarazo debe evitarse la exposición al sol y usar productos de alta protección por el riesgo de melasmas (manchas pardo-negruzcas que suelen aparecer en la cara).

Para ayudar en la pérdida de agua por el sudor provocado por la exposición solar, es conveniente beber abundante líquido para evitar una deshidratación.

Después de tomar el sol, la piel está deteriorada por el aire, la resequedad, el cloro o la sal, por lo que conviene tomar un baño sin usar jabones con demasiados perfumes, geles o esponjas. Y al finalizar aplicar una crema hidratante que nutra, refresque e hidrate la piel.

Para prevenir el envejecimiento cutáneo es bueno consumir fruta fresca, verdura y cereales con un alto nivel de fibra y antioxidantes. Se debe evitar el tabaco y moderar el consumo de bebidas alcohólicas, que también favorecen el envejecimiento cutáneo
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