Google+ Followers

jueves, 16 de mayo de 2013

Evitando el cuello de acordeón




He visto en los programas de televisión a muchas conductores y artistas, que la verdad tienen un rostro esplendoroso a pesar de su edad no muy joven pero al observarlas con detenimiento inmediatamente encuentro a los chismosos que las delatan: el cuello y el escote.

Y es que no importa lo linda que luzca la cara, si se tiene cuello de acordeón por la falta de cuidados oportunos en esta zona, la edad sale a relucir.

La razón por la que el cuello y el escote envejecen fácilmente, está relacionada con la delicadeza de la epidermis en estas regiones y desde luego, con la falta de nutrientes adecuados.

Estas dos zonas no tienen buen sostén muscular, les faltan glándulas sebáceas y su tejido graso está predispuesto a una mayor acumulación, provocando una notoria flacidez.

Una de las causas principales es que la epidermis se deshidrata con rapidez, por lo que pierde firmeza y elasticidad, lo que aunado a la falta de melanocitos que la protejan del daño solar, hace que las fibras elásticas se vayan rompiendo ocasionando los desagradables anillos de Venus y la pérdida del contorno facial.

Es por este motivo que los tratamientos para esta zona deben ser específicos. Lo ideal son productos regeneradores, que humecten la zona y favorezcan la vida celular, mejorando elasticidad, firmeza y luminosidad en la piel y deben estar acompañados de un bloqueador
solar.


De las mejores opciones para esta zona es la crema de Cuello y Escote de Abeille Royale de Guerlain, que reafirma, realzando los contornos del rostro, además de contar con protección solar IP15 que evita la aparición de manchas, tiene un efecto alisador inmediato como lifting.

Otra buena forma de prevenir también los problemas en esta región es la correcta aplicación de las cremas. Aquí el consejo de Guerlain para lograr una aplicación correcta en el cuello y escote.

Tomar una pequeña porción de crema, calentarla entre las manos y:

REMODELAR EL CUELLO
Para favorecer el sostén de los tejidos cutáneos, colocar las manos abiertas a la base del cuello, subir las manos hasta que los dedos se toquen detrás de la nuca. A continuación efectuar una presión con la yema de los dedos.




REFORZAR EL ESCOTE
Para estimular la tonicidad de los tejidos, colocar la palma de las manos frente a frente sobre el escote, luego retirar hacia el exterior efectuando simultáneamente una presión profunda con la yema de los dedos.






TENSAR EL ÓVALO DEL ROSTRO
Levantar la barbilla inclinando la cabeza hacia atrás e iniciar un movimiento descendente firme de la barbilla hacia el escote, alternando una mano después de la otra.